Es hora señor presidente Rafael Correa de que se privilegie a los profesionales de tercer y cuarto nivel que han salido de las universidades estatales para orientarlos a la consultoría en el sector público, a través del Ministerio de Inclusión Social. Los estudiantes que han realizado una maestría con créditos del IECE deben dársele una oportunidad de trabajo para que puedan pagar sus préstamos, aunque sea un contrato por 6 meses de acuerdo a sus especialidades.
Conozco de muchos profesionales que por no tener una experiencia laboral no pueden conseguir trabajo, esto sin duda logrará que haya incentivo para que el resto de personas se sientan motivadas de sacrificarse por estudiar. Sólo lo de la ESPOL, y de las universidades de élite tienen preferencias en el mercado laboral.