Píntag (Pichincha).- El ministro coordinador de Seguridad, Homero Arellano, aseguró que una de las metas que se ha impuesto el Gobierno para los próximos meses es la eliminación definitiva de la fabricación artesanal de armas.
El funcionario de Estado afirmó que para lograr este objetivo, las diferentes instancias relacionadas con el tema de la seguridad trabajan en el diseño de alternativas productivas que permitan que las familias que se dedican a la fabricación de armas artesanales puedan hallar otras fuentes de ingresos.
“Que puedan dedicarse a la metalmecánica o a la siderurgia”, dijo Arellano quien además indicó que es necesario que el país avance en un proceso formal de fabricación de armamento que sirva principalmente para cubrir la demanda de las empresas de seguridad que operan en el país.
“Esto nos permitirá trazabilidad, es decir contar con una huella, como la huella de la mano, saber quién compró esa arma, con qué número, con qué estrías y en general, tener control”, señaló Arellano.
En el Enlace Ciudadano 284 realizado en Píntag, el secretario de Estado recordó que la seguridad ciudadana es una las prioridades del Gobierno y que por ello se ha invertido en esa área seis veces más, en comparación con los tres gobiernos anteriores.
Antes de 2006 el presupuesto asignado era de $340 millones, mientras que el actual Gobierno ha invertido ha sido de $2.135 millones.
Recordó también que entre las obras que se destacan durante este Gobierno consta la implementación del sistema integral ECU 911, el mismo que permite atender las diversas emergencias de la salud, policía, riesgos, tránsito, bomberos, entre otros, unificando la asistencia en una misma plataforma tecnológica.
Actualmente hay dos centros de este tipo que ya están en funcionamiento (Guayaquil y Cuenca) y la meta para este año es cubrir al 60% de la población ecuatoriana. Por ello, está previsto hasta diciembre próximo, la construcción de cinco nuevos centros ECU 911 en Quito, Ambato, Machala, Santo Domingo y Esmeraldas.
Estas acciones dijo, son parte de toda la política de seguridad que incluye además la modernización y profesionalización de la Policía, así como la implementación de una verdadera política de rehabilitación social.
Recordó también que uno de los elementos de esta política de seguridad integral es la participación activa de las Fuerzas Armadas en el control y prevención de la delincuencia en tareas como el patrullaje, control de armas y carreteras.
El secretario de Estado hizo una especial llamado a la Asamblea nacional para que tramite y apruebe el nuevo Código Penal Integral que establece nuevas figuras delictivas y determina mayores sanciones para delitos como el secuestro, el sicariato, etc.
Asimismo pidió que se acelere el debate del Código Orgánico de las entidades de Seguridad que entre otras cosas, aseguró, fortalece a la Policía Nacional y crea un subsistema de investigación del delito en el que participará personal civil experto en áreas como informática, ingeniería química, criminalística, etc. PACH/ElCiudadano







