Independientemente a que se estudie la posibilidad de que los reclusos cumplan su pena fuera de las cárceles, considero que es imperante que los reclusorios sean lugares aptos para seres humanos, donde existan planes y proyectos para lograr su reinserción social, es inconcebible las condiciones infra humanas en que los reclusos cumplen su condena, nadie es capaz de regenerar su condición en un ambiente tan denigrante, con sobre población, escasa o nula infraestructura sanitaria, tener un sitio en el piso para dormir.
Hago este pedido especialmente para los adolescentes, con lugares óptimos donde exista una verdadera preocupación para su cambio positivo de conducta, con talleres, ayuda sicológica, oficios, deportes.
Eso es hacer patria, no son seres olvidados.