Siendo parte del desarrollo marítimo, deseo conocer del plan de contingencia y su difusión, pues impacta en la insipiente industria naval y en el libre ejercicio profesional de esta, que es una estratégica fuente de desarrollo tecnológico y económico, que ocupa mano de obra y crea fuentes de empleo sostenible y sustentable y que no se contradice con las políticas ambientalistas

La posibilidad de transformación de estas naves es la herramienta crucial para que armadores, tripulantes, se vean beneficiados del cambio e indirectamente astilleros, varaderos, ingenieros y artesanos, si el plan de contingencia promueve esta transformación.

Guatemala, también elimina su flota de arrastre, pero promueve la flota de cerco, palangre o línea, diseña las zonas de extracción, los tiempos y sus vedas, con diferencia de la flota de arrastre ecuatoriana sus buques son de cascos de acero, donde los cambios en sus estructuras son factibles. Los buques de arrastre ecuatoriano sus cascos son de madera, donde es imposible las modificaciones.

El plan de contingencia además debería contemplar los créditos y sus montos y tener un panorama claro y socializado del mismo, siempre construyendo y no destruyendo, pro-activo y emprendedor.