Estas descargas de mentiras y calumnias de los sicarios de tinta, de micrófonos y de pantalla, no es ninguna novedad. Lo nuevo es que ahora han acrecentado sus calumnias contra el Gobierno de Rafael Correa. Es el castigo que este tiene por no someterse a sus directrices, tal como ha sucedido con todos los gobiernos anteriores; y por el contrario, este, en vez de amedrentarse, ha enfilado sus cañones hacia esta prensa corrupta que también forma parte de la cadena de corrupción e impunidad que era norma en el Ecuador. Es muy necesario, por el bienestar de la Patria toda, aprobar la Ley de Comunicación que duerme el sueño eterno en la Asamblea, esto gracias a la injerencia de de los poderes facticos y sus acólitos de los grupos de oposición. Para que subsista la Patria, esta prensa corrupta y mafiosa, arma principal de los grupos retardatarios del país, debe desaparecer.