|2013-01-26 09:15:35
Carlos Jumbo
- ANTE LA INMORTALIDAD DE LOS RECUERDOS Eloy Alfaro
Soñar, es construir un castillo de ensueños sobre las arenas, es profundizar las ilusiones de un paraíso de fantasías sobre los pétalos de una rosa que tiernos a la luz del sol se marchitan.Y quien no construye sueños, no destruye ilusiones.
Ecuador, enaltecida mi alma proclama tu nombre, oh patria bendita, sagrado seno de amor que en tus entrañas crecí, así nacieron y crecieron milenarios personajes, muchos dejaron en tu historia, páginas de honor y altivez, que con orgullo inclino mi frente en su memoria, pero hay de aquellos, que con su falta de moral e hipocresía mancharon tu buen nombre y te convirtieron en el telón de doce yardas de la que todos obtenian un trozo para confeccionar su terno de gala "el terno del saqueo y de la verguenza", fuiste la coartada perfecta para que un pequeño grupo de bandidos se enrriquecieran ilícitamente con los recursos de todo un pueblo sometido a la esclavitud de la pobreza, del abandono y pisoteando sus derechos que por ley pertenecen a todos los ecuatorianos.
Aquel grupo que vendaron los ojos tapando la realidad con mentiras y falsedades, obstruyendo el desarrollo atrasando pueblos y enterrando en el abismo aquel sueño de progreso, aquel sueño de ver triunfar a un Ecuador naciente, que pujante se impulsaba por vez primera como un país exportador, un país auténticamente agricultor, un pueblo que muy bien tenía sujetas sus riendas y muy bien tenía su camino proyectado a nuevos horizontes de grandeza y a nuevos días por venir.Oh Gran General Eloy Alfro, comenzaste arando polvo y rocas, tu esfuerzo nunca fue en vano, sembraste la semilla escogida, la cultivaste con amor y perseverancia y por último la regaste y macizaste sus muros con tu propia sangre, porque cuando aquel grupo quiso apagar la llama de tu amor, se convirtió en la antorcha que ilumina un largo sendero en el que cada día damos un paso hacia la hoguera que nos conduce a nuevos días del radiante sol de la justicia.
Han pasado CIEN AÑOS desde aquel día en que marcó una de las páginas obscuras de la historia ecuatoriana, un país muy bien encaminado hacia el éxito, pues un pensamiento inteligente y fértil de un verdadero líder con autonomía y verdaderos valores de ética y patriotismo, comenzaba a construir aquel sueño que solamente los valientes se atreven a construir.
Luego del asesinato del gran Alfaro, se tejió una cortina de silencio misterioso con respecto a los actores del mismo.Pienso entonces que alguien pensó en Alfaro, al escribir Cien Años de Soledad, "El General no tiene Quien le Escriba"...
Quizás se escribieron muchas líneas pero todas cargadas de falsedades porque desde aquel entonces la prensa fue manipulada por terratenientes y gente de poder. Todos los ecuatorianos tenemos presente en nuestros corazones vivo aquel legado como herencia de honor y valentía el pensamiento de nuestro héroe; un pensamiento capaz de trascender en el tiempo y las generaciones venideras.
Fuiste un hombre que supo forjar sus valores de equidad marcando el principio de un proyecto de vida para la nación hacia nuevas conquistas logrando ubicarlo como un país exportador de cacao de calidad hacia la Europa, abandonando aquel `pensamiento limitado y mezquino' de un grupo minoritario; pero construyendo el ferrocarril empujó aquel sueño de una nación que apenas comenzaba a construir su futuro.
|2013-01-19 07:38:52
homero naranjo
- comerciante
Es un medio de información veraz,patriótico y con mucha responsabilidad con nuestra Patria,que ahora más que nunca necesita estar unida dentro del contexto sudamericano para contrarrestar la avalancha del sector amarillo.
Ecuador, enaltecida mi alma proclama tu nombre, oh patria bendita, sagrado seno de amor que en tus entrañas crecí, así nacieron y crecieron milenarios personajes, muchos dejaron en tu historia, páginas de honor y altivez, que con orgullo inclino mi frente en su memoria, pero hay de aquellos, que con su falta de moral e hipocresía mancharon tu buen nombre y te convirtieron en el telón de doce yardas de la que todos obtenian un trozo para confeccionar su terno de gala "el terno del saqueo y de la verguenza", fuiste la coartada perfecta para que un pequeño grupo de bandidos se enrriquecieran ilícitamente con los recursos de todo un pueblo sometido a la esclavitud de la pobreza, del abandono y pisoteando sus derechos que por ley pertenecen a todos los ecuatorianos.
Aquel grupo que vendaron los ojos tapando la realidad con mentiras y falsedades, obstruyendo el desarrollo atrasando pueblos y enterrando en el abismo aquel sueño de progreso, aquel sueño de ver triunfar a un Ecuador naciente, que pujante se impulsaba por vez primera como un país exportador, un país auténticamente agricultor, un pueblo que muy bien tenía sujetas sus riendas y muy bien tenía su camino proyectado a nuevos horizontes de grandeza y a nuevos días por venir.Oh Gran General Eloy Alfro, comenzaste arando polvo y rocas, tu esfuerzo nunca fue en vano, sembraste la semilla escogida, la cultivaste con amor y perseverancia y por último la regaste y macizaste sus muros con tu propia sangre, porque cuando aquel grupo quiso apagar la llama de tu amor, se convirtió en la antorcha que ilumina un largo sendero en el que cada día damos un paso hacia la hoguera que nos conduce a nuevos días del radiante sol de la justicia.
Han pasado CIEN AÑOS desde aquel día en que marcó una de las páginas obscuras de la historia ecuatoriana, un país muy bien encaminado hacia el éxito, pues un pensamiento inteligente y fértil de un verdadero líder con autonomía y verdaderos valores de ética y patriotismo, comenzaba a construir aquel sueño que solamente los valientes se atreven a construir.
Luego del asesinato del gran Alfaro, se tejió una cortina de silencio misterioso con respecto a los actores del mismo.Pienso entonces que alguien pensó en Alfaro, al escribir Cien Años de Soledad, "El General no tiene Quien le Escriba"...
Quizás se escribieron muchas líneas pero todas cargadas de falsedades porque desde aquel entonces la prensa fue manipulada por terratenientes y gente de poder. Todos los ecuatorianos tenemos presente en nuestros corazones vivo aquel legado como herencia de honor y valentía el pensamiento de nuestro héroe; un pensamiento capaz de trascender en el tiempo y las generaciones venideras.
Fuiste un hombre que supo forjar sus valores de equidad marcando el principio de un proyecto de vida para la nación hacia nuevas conquistas logrando ubicarlo como un país exportador de cacao de calidad hacia la Europa, abandonando aquel `pensamiento limitado y mezquino' de un grupo minoritario; pero construyendo el ferrocarril empujó aquel sueño de una nación que apenas comenzaba a construir su futuro.