Luego de algunos años de amargas experiencias de vivir aislados y/o onvocados por extraños, ya era hora del nacimiento de la verdad, esa que nos hace reconocernos como pueblos hermanos que los somos y lo seremos, éste nacimiento es la luz para emprender un nuevo amanecer en pro a la paz, el derecho y nuestro propio desarrollo.

Este grupo de pueblos hermanos que peretencen a la UNASUR, hacen bien a través de sus representantes trazar las lineas maestras de buen vivir y apoyo mutuo, ya que en este mundo globalizante, tenemos que tener fortaleza en todo sentido para enfrentar los tiempos de crisis, de manera especial las agresiones externas en cuanto al acceso a alimentos, agua, salud, trabajo.

Queridos compatriotas de nuestra américa morena, es nuestro deber aunar esfuerzos para crear riqueza de la cual podamos compatir con nuestros semejantes.

Cada ciudadano, verá en la UNASUR la oportunidad para que nuestros representantes deliberen y con sentido práctico y humano conduzcan los destinos de nuestros pueblos a vivir en armonía y haciendo uso de sus derechos de dignidad y soberanía, en el pleno respeto a la vida y al ejercicio democrátivo de cada pueblo o nación.

LMJ-ECUADOR