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Lenín Moreno: “Había que iniciar un proceso de reconciliación nacional”

Lenín Moreno: “Había que iniciar un proceso de reconciliación nacional”
septiembre 22
12:40 2017

Quito (Pichincha).-El Presidente de la República, Lenín Moreno, en entrevista con la BBC, el servicio público de radio y televisión del Reino Unido, habló de los actos de corrupción detectados por su Gobierno, el llamado al diálogo, la cámara encontrada en su despacho, la Ley de Comunicación, entre otros. El Ciudadano difunde la entrevista  que puede leerla completa en el siguiente link: goo.gl/W1sAe1,  fue realizada por Gerardo Lissardy, corresponsal de la BBC, en Nueva York.

Acaba de pasar el umbral de los 100 días como presidente de Ecuador. ¿Cuál ha sido su principal logro?

Para mí ese umbral es un convencionalismo al que poca atención le he prestado. El Ecuador estaba bastante polarizado: la diferencia que hubo en votos de una candidatura a otra fue bastante pequeña y las controversias eran bastante grandes. Había que iniciar un proceso de reconciliación nacional, volver a hacer que se encuentren personas que no coincidían ideológicamente. Todos acudieron a un gran diálogo nacional. Se han implementado muchísimas mesas, en las cuales, de manera libre y espontánea, cada uno de los sectores está exponiendo sus puntos de vista. Y los resultados están empezando a verse. Hemos tomado algunas decisiones y vamos a tomar muchas más.

¿Esa despolarización o reconciliación es el principal logro hasta ahora?

Así es. Pero hemos empezado a trabajar también con nuestro programa, que lo hemos denominado ‘Toda una vida’, así como el bolero de Los Panchos. Un Gobierno debe atender y proteger a su pueblo desde la concepción hasta que Dios decide cerrarnos los ojos, dándonos un buen vivir y un bien morir también.

Muchos se han sorprendido por el nivel de diferencias que está demostrando con el expresidente Rafael Correa. ¿Desde cuándo vienen y hasta dónde llegan esas diferencias?

Desde hace rato. Habíamos conversado con el expresidente, Rafael Correa, cuando él fue a Ginebra a solicitarme que sea su candidato. Yo le he manifestado que existen diferencias en la concepción misma de cómo se relaciona con los sectores productivos, gremiales, sociales. Yo apelo bastante más al diálogo que a las imposiciones. Y él me había manifestado que no hay ningún problema, que va a vivir a Bélgica y no va a molestar-lo estoy diciendo como un término un poco feo-que va a respetar completamente mis decisiones. Parece que se le ha olvidado un poquito la promesa.

¿Cree que él hubiera preferido a otro sucesor?

Sí, ya que lo mencionas, sí. Él hubiera preferido una persona que esté más acorde con su forma de pensar, de actuar. Él sabía que yo, en muchos aspectos, difería de su forma de concebir la vida, la relación con los ciudadanos.

¿Hasta qué punto piensa desmantelar el legado de Correa? En octubre habrá una consulta popular y hay temas que pueden entrar, como la Ley de Comunicación, la Ley de Educación Superior, que son banderas de ese legado…

En la subjetividad, la Ley de Comunicación, por ejemplo, es una buena ley; tal vez haya que hacer algún cambio. En la práctica, estamos demostrando que no necesariamente debe ser una ley punitiva, sancionadora, castigadora, sino más bien una ley orientadora y que los organismos así se comporten. Respecto a la llamada ley de plusvalía (para evitar la especulación con inmuebles), ha causado un impacto bastante negativo en quienes invierten en compras de bienes raíces o construyen, lo cual produce consecuencias bastante nefastas en el trabajo. Recordemos que la construcción es un sector de la economía que dinamiza todos los demás. Hemos sufrido un deterioro de -7% en el crecimiento. Apelaré a la Asamblea Nacional para ver si encuentro un cambio, caso contrario acudiré a la ciudadanía para que decida.

En su discurso habló de la importancia de renovar los liderazgos. ¿Es ese un problema de la izquierda en la región, con presidentes que llegaron y quisieron perpetuarse en el poder sin buscar a alguien que los reemplace?

Sí es un problema, el querer perpetuarse en el gobierno y que se genere en el entorno la creencia de que hay personas predestinadas para sacar adelante a un país. Es un problema porque impide la generación de nuevos liderazgos y hace que las personas pierdan la perspectiva de lo que debe ser un gobierno democrático.

¿Y usted cuánto piensa permanecer en la Presidencia?

Los cuatro años para los cuales el pueblo me ha elegido. No optaré por la reelección. No creo en las reelecciones./GFS/El Ciudadano